Pregúntate qué vendes realmente
¿Vendes tu habilidad técnica para trabajar sobre el material de otros (editor)? ¿Vendes tu mirada y estilo narrativo (filmmaker/director)? ¿O vendes tu marca personal y tu audiencia (creador de contenido)? La respuesta determina qué plantilla necesitas.
Si dudas entre dos perfiles
Elige la que representa tu actividad principal AHORA, no la que representa todo lo que sabes hacer. Un portfolio muy enfocado convierte mejor que uno que intenta abarcarlo todo.
No sobrevalores la personalización total
Una plantilla especializada ya resuelve el 90% de las decisiones de estructura — lo que de verdad marca la diferencia es el contenido que metas dentro, no cuánto la hayas personalizado desde cero.