Lo bueno de Behance
Es gratis, tiene descubribilidad dentro de su propia comunidad, y sirve como primer paso si estás empezando y quieres feedback o visibilidad rápida.
Sus limitaciones
No controlas el diseño más allá de lo que la plataforma permite, compites visualmente con miles de perfiles similares al lado del tuyo, y tu "marca" vive dentro de la marca de Behance, no de la tuya propia.
Por qué una web propia cambia las reglas del juego
Con tu propio dominio (tunombre.com) controlas por completo la experiencia, no hay distracciones de otros perfiles compitiendo por la atención del cliente, y — esto es clave — puedes hacer mucho mejor marketing de tu propia marca: puedes anunciarte, aparecer en Google con tu nombre, compartir tu dominio en tarjetas o firmas de email, y construir una reputación que es tuya, no de una plataforma de terceros.
Esa diferencia de percepción tiene un efecto directo en lo que puedes cobrar: un profesional con su propia web bien cuidada transmite un nivel superior al de alguien que solo tiene un perfil dentro de una plataforma gratuita, y eso, con el tiempo, te permite justificar tarifas más altas ante tus clientes.
Nuestra recomendación
Usa Behance si quieres, como complemento — pero para presentarte ante clientes serios, una web propia con tu dominio es la opción que más juega a tu favor a medio plazo.
Para dar ese paso solo necesitas dominio y hosting — nosotros usamos y recomendamos Hostinger por precio y por lo sencillo que resulta para alguien sin experiencia técnica.