Tu contenido destacado, seleccionado con cabeza
Elige tus mejores publicaciones, reels o vídeos — los que mejor representen tu estilo y los que mejores resultados hayan generado, no necesariamente los más recientes.
Estadísticas, la parte que más piden las marcas
Seguidores, alcance medio, engagement, y datos demográficos de tu audiencia (edad, género, ubicación si es relevante). Tener esto integrado en tu portfolio evita que tengas que mandar capturas de pantalla cada vez que alguien te lo pide.
Marcas con las que ya has colaborado
Aunque sean colaboraciones pequeñas, mostrarlas da credibilidad inmediata a marcas nuevas que se plantean trabajar contigo.
Un "sobre mí" con personalidad
A diferencia de un editor o filmmaker, aquí SÍ tiene sentido que se note tu personalidad — al final, las marcas te están contratando también a ti, no solo tu contenido.